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14 de febrero de 2026

Ay, el amor

Que no, que no me gusta celebrar el santo de hoy porque me agota tanta necesidad de comprar y comprar para decir Te quiero.


Que se puede decir de muchas formas como por medio de estas figuritas.



Que os sonarán porque fueron muy populares unas décadas atrás y las regalábamos para los cumpleaños, claro que mejor aún cuando el regalo era para nosotras. En muchas habitaciones de jovencitas había una.


Que no sé si realmente se llaman así pero para mí son besucones y los hay de tamaños y vestimentas diferentes.



Que obviamente no son muñecas ni juguetes pero también forman parte del universo infantil/juvenil asociado a mi colección y me parecen ideales para enseñarlos hoy.


Que son tres parejitas chinas parecidas pero no iguales y pueden representar las etapas que una pareja vive en común, desde la juventud hasta una edad más madura.



Y que dentro de poco comenzará el Año Nuevo Chino, llamado así aunque muchos otros países asiáticos lo celebren al mismo tiempo y me uno a los festejos con esta entrada.


 新年快Xīnnián kuàilè    ¡Feliz Año Nuevo!

 

 

Hace un par de años hice una entrada muy maja de la celebración del inicio del año chino al que se apuntaron algunas de mis muñecas ¿te gustaría verla? Está aquí. Y tengo otra entrada que puede gustarte en este punto.

Y sí, San Valentín se ha paseado por aquí otras veces, echa un vistazo a estas dos entradas pinchando justo aquí y después aquí.

¿Quieres comentarme algo? Estaré encantada de leerte, puedes hacerlo abajo. Aclaraciones, aportaciones y preguntas son bienvenidas.

Todas fotografías de esta entrada están hechas por mí.  En virtud de la ley de la propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin su consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto con ella a través de este blog, gracias 😉

 

 



13 de febrero de 2026

Jugando con las mascotas

 

Pues sí, hay mascotas en mi colección y hoy conoceréis algunas.


El mayor, el osito marrón, tiene su edad y me parece bien simpático. Lo veo muy diferente a los ositos de peluche actuales, tan dulces pero tan poco “osos”, algo humanizados.



Tiene un aspecto como de fiera con el hocico estirado, la boca abierta mostrando los dientes y las patas que le permiten ponerse de pie. No le falta carácter.


Juega con otros ositos pequeños, los cuentos y los elefantitos. Pasan la tarde con el rompecabezas y las mariposas que revolotean alrededor.


Un buen plan para otro día lluvioso. Por suerte pronto saldrá de nuevo el sol ¡qué ganas!


 

No conozco nada sobre el origen de mi osito ¿alguna idea?

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