28 de abril de 2017
26 de abril de 2017
Dos muñecas japonesas Itchimatsu
Coleccionar juguetes antiguos es como tirar de un hilo interminable. Cuando llega a tus manos una pieza curiosa (en este caso una muñeca moderna de vinilo vestida con kimono que apareció hace unos años) empiezas a investigar y descubres un montón de datos que desconocías de esta clase de muñecos tradicionales japoneses. Leo en wikipedia que su origen se desconoce pero se sabe que fue a partir del siglo XVIII cuando adquirieron su nombre tomado de un actor de kabuki, un estilo teatral. Inicialmente solo se llamaba Itchimatsu a los muñecos que representaban a hombres adultos (casi siempre de pie), pero después pasaron a llamar así a los que representan a bebés (a veces echados boca abajo con la cabeza levantada) o niños (que a menudo van en parejas y suelen estar sentados). Con el paso de los años se convirtieron en objetos de recuerdo para los turistas e imagino que se redujo su tamaño para que cupieran en cualquier equipaje. Así debieron viajar mis dos muñecas, pues por la longitud de su pelo deben ser chicas.
En esas estaba cuando apareció mi segunda
Itchimatsu, esta vez más antigua: se trata de una pequeña de cartón piedra
articulada, unida con gomas y terminada en un estuco algo diferente al que conozco.
El cabello es artificial, unas flores rodean un recogido alto y va vestida con
un alegre kimono que antes eran de seda.
Sus ojos son de cristal, la cabeza es de composición y está lacada; estos
muñecos en su versión antigua se hacían con gofun, una laca especial entre
cuyos ingredientes estaba el polvo de conchas marinas. Va vestida a la manera tradicional y su kimono es más bonito, colorido y elaborado que la anterior. No lleva ningún tipo de marca a diferencia de la moderna
que sí lo está en varios lugares, incluida la ingle (añado una fotografía
porque me parece poco habitual).
También pongo algunas imágenes antiguas
tomadas de pinterest de niñas japonesas con sus itchimatsus y aunque tienen poca resolución veréis qué belleza
hay tanto en la ropa como en los maquillajes y los peinados de las orgullosas
propietarias y de las propias muñecas.
20 de abril de 2017
Muñeca Lenci de Cerdeña
Otra pequeña Lenci que es además una muñeca muy viajera: creada en Italia, viajó hasta Sudamérica quién sabe hace cuántos años y finalmente acabó en mi colección, donde llegó en el estado que podéis ver en las fotografías inferiores. Tan sucia estaba y con la ropa interior tan deteriorada que necesitó de muchos mimos, pero vuelve a lucir con esa armonía, calidad, belleza y colorido que tienen todas las LENCI (siglas de la frase en latín Ludus Est Noster Constanter Industria, osea, el juego es nuestro constante trabajo). Fabricada enteramente en fieltro lleva una etiqueta con el nombre de la isla italiana de Cerdeña y viste el traje tradicional sardo dentro de una serie de muñecas regionales.
La casa fue registrada en 1922 en Italia por Enrico y Elena Scavini y dos
años después en Inglaterra y Estados Unidos, lo que da una idea de la rápida
difusión y el gran éxito que tuvieron
estas fantásticas muñecas. Basadas en
las esculturas y pinturas del movimiento Art Decó, sus vestidos son un derroche
de imaginación y buen gusto. La variedad es enorme y desgraciadamente su precio
muy alto, ya me gustaría a mí tener algunas más porque las encuentro realmente
hermosas.
31 de marzo de 2017
Cocinilla y cacharritos de JYESA
Tengo debilidad por las
cocinas y los cacharritos, un juguete muy clásico que gustaba antes y gusta
ahora a los niños, aunque haya sufrido una importante transformación.
El blíster que presento
hoy es de JYESA, Juguetes y Estuches Sociedad Anónima, una empresa de Ibi (Alicante)
que leo fue fundada en 1925, aunque se dedicaba al principio a fabricar
diversos productos y no fue hasta después de la guerra civil cuando hizo exclusivamente
juguetes, como rezaba su nombre. Y vaya si lo hizo: de sus naves salieron una
amplísima variedad, desde vehículos de todo tipo (barcos, aviones, trenes,
coches, motos, de bomberos, espaciales, etc), hasta huchas, payasos musicales,
electrodomésticos, animales, armas, juegos de playa, tragaperras, baterías de
cocina, cocinitas y muchos más. Simplemente
echando un vistazo en internet podéis ver centenares de referencias que hacen las
delicias de los coleccionistas. Tengo varios juguetillos de esta casa que
espero ir mostrando, unos son de hojalata (los primeros) y otros de plástico.
A finales de los años 80
aún existía JYESA y debió cerrar poco después dejando un fantástico legado en
la historia del juguete español, como lo hicieran también Payá y Rico entre
otras empresas de Ibi que se dedicaban a este sector industrial.
Mi cocinilla de hojalata
apareció en su caja de cartón original, sin tapa y en mal estado (qué manía de
perderlas). Pese no haber sido nunca jugada sin duda estuvo mal almacenada y la
humedad hizo mella. La limpié todo lo que pude y mejoró un poco, representando
las sencillas cocinas “de mesa” donde nuestras abuelas hacían la comida. Podéis verla arriba, junto a la muñeca.
No sabía cuándo datarla pero una fantástica fotografía del escaparate
de un SEPU de Zaragoza vino a ayudarme, es de los 50. ¡Buen provecho!
28 de marzo de 2017
"Ojos de gato", otra mulata de Bella
Otro bonito ejemplar sin identificar de la prolífica
marca francesa. En este caso es una mulata de 26 cms que mantiene el cuerpo
musculado característico de muchas moñas de
esta casa que contrasta con la finura de los rasgos de su cara. Destacan sus
preciosos ojos verdes rasgados, más propios de una muñeca oriental que de una
mulata; sus pestañas, sus largas cejas y sus pequeñas y delicadas nariz y boca.
Algunos coleccionistas la llaman “ojos de gato” y también “cuello de jirafa”,
pues no hay más que ver lo desproporcionado que lo tiene.
Va marcada en la espalda. Cabeza de goma, pelo
injertado de no muy buena calidad, así como el plástico del cuerpo que tampoco
es de un buen material. Ni la ropa ni el calzado es original pero una amiga me
la vistió así de guapa.
Me parece muy dulce con ese mohín de niña enfadada.
11 de marzo de 2017
Muguette, la poupée nº 5 de Bella
La dulce Muguette es una de las muñecas más queridas por los coleccionistas, quizá por su pequeño tamaño de solo 25 cms, sus facciones delicadas (ojos durmientes, pestañas largas, nariz chiquita, boca bien perfilada) y los bonitos vestidos con que se presentaba al mercado entre 1954 y 1960. Pero tiene una frente demasiado ancha y es una muñeca seria, característica común en las Bellas. Sus extremidades son muy musculosas y sus piernas están más separadas de lo habitual; incluso con estos “defectos” a todos nos gusta.
Lleva siempre
el mismo zapato de goma blanco marcado en la suela con que también se calzaban
casi todas las moñas de esta compañía
francesa y además va marcada en la espalda. Como era habitual la casa Bella no ponía nombre a sus creaciones
y esta se conocía como la número 5, pero
muy pronto fue “bautizada” como Muguette y así se quedó como se ve en este anuncio de una revista
francesa.
La peluca suele
estar peinada en coletas o en trenzas y aparece en varios tonos; rubio, cobrizo, castaño y castaño muy oscuro.
También encontramos Muguettes negritas, menos habituales. En cuanto a sus vestidos
suele llevarlos ajustados al cuerpo y con falda de vuelo. He visto alguna en versión Caperucita,
muy bonita y también difícil de encontrar. Fabricada en
rhodoid y en algunos casos en rhodoid y alkatene, fue rápidamente imitada en
España, desconozco si con licencia o sin ella, pero tanto Susi como Linda
Pirula de Muñecas El Alba son calcadas a la francesita, así como Mariolin de
ICSA y Bombón de Florido. Incluso Ramón
Inglés hizo una muñeca de porcelana con
bastante parecido. Mi linda
Muguette lleva zapatos de origen y
vestido de reposición que fue hecho con una tela con cierta solera siguiendo un modelo habitual en esta poupée.
Algunos de los datos los he sacado de la página francesa
infopoupees.com
8 de marzo de 2017
Famosita de FAMOSA
Para quienes estudiamos y coleccionamos muñecas españolas, FAMOSA es una marca imprescindible y sus diferentes logotipos nos ayudan a datar las fechas en que tal o cuál muñeca salió al mercado. La pequeña niña aparece como logo marcando muñecas en 1963 y solo un año antes se había creado Famosita como objeto- muñeca publicitario para regalar en la Feria del Juguete de Valencia a los clientes. Era de mediano tamaño, 28 cms y tenía un cuerpo y un rostro en politeno muy diferente al de otras moñas que se vendían con éxito por parte de esta firma comercial. Pero sorprendentemente tuvo una gran demanda que hizo que se pasara de regalarlas a venderlas ataviadas con diferentes trajes regionales. Como logo se mantuvo durante unos años y en el imaginario colectivo quedó como distintivo “la muñequita de FAMOSA” y tal fue su importancia que aún hoy en día se puede ver en la fachada de la fábrica de Onil (Alicante) que fotografié hace unos años.
En 1982 se cumplieron 25 años desde el nacimiento de esta Fábrica de Muñecas Agrupadas de Onil, Sociedad Anónima y Famosita volvió a ser producida con algunas pequeñas diferencias respecto a su predecesora. Ahora su cabello estaba implantado (antes era peluca) y sus brazos y cabeza eran de vinilo, aunque su cuerpo seguía siendo de politeno. Además creció un centímetro para llegar a los 29 y se presentó con un modelo único, un vestido rosa con su nombre.
Una coleccionista zaragozana muy simpática, Inés, fue quien me facilitó mi Famosita. Da gusto conocer a gente tan maja en este mundillo de las moñas. Y el libro que acompaña a mi muñeca y que también fue un regalo promocional de FAMOSA vino gracias a un amigo tras muchos intentos por mi parte de conseguirlo. En su portada vemos a Famosita como logo. Os dejo con ella.
(Este año FAMOSA cumple 60 años, ahí es nada. ¿Habrá una muñeca
especial para conmemorar este aniversario?)
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