8 de marzo de 2019

La historia de Sushisan


Tener un blog donde muestro mi colección de juguetes y moñas me está permitiendo conocer a otras coleccionistas de aquí y de allá con quienes mantengo conversaciones acerca de esta afición. Una de ellas es Flavia de Brasil, que tras leer mi cuento “Una tarde entre cerezos” hizo una preciosa continuación desde el otro lado del océano. Muy generosamente me la regaló y hoy, Día Internacional de las Mujeres, quiero compartir con vosotros esta historia de muñecas. Allá va.



¡Hola amiguitos! Hoy os voy a contar la historia de Sushisan, una de las miles de   seguidoras del famoso blog de Cuca, la increíble moña que lo sabe todo del mundo muñequil. ¿Empezamos?
Aquel que lo vio, corrió y me contó que Sushisan leyó la última entrada del Cuca’s blog y mucho se entusiasmó…



- Abuelita Abuelita, ¿sabes que sigo el moño blog de La Famosa Cuca??
- Si, mi pequeña flor de plástico.
- Pues allí, en esta época del año, las Cukis meriendan cerezas frescas ¡¡de las más gordotas y estupendas!!
- ¿En serio? Hummm ¡qué suerte tienen estas moñas!



- Pues... abuelita, abuelita, ¿me acompañarías hasta España para que yo también meriende cerezas frescas con mis cuki-amigas?
- Oh pequeña Sushisan, estoy jubilada y me apunté a un viaje del Imserso hacia las Islas Fidji… ¿o sería el Monte Fuji? (ayy mi memoria RAM ya no está para estos trotes).  Mejor que se lo pidas a tu madre, seguro que te acompaña cariño.

Y fue así que nuestra mimosa seguidora Sushisan empezó su andadura y corriendo  fue hablar con su madre.



- ¡Mamá, mamá!
- ¿Qué pasa, pequeña?
- ¿Me acompañarías a España para merendar con mis cuki-amigas?
- ¿A España? Pero Sushi, España está en el otro lado del mundo y yo trabajo mucho y no tengo tiempo. Pídele a tu hermana que te acompañe, pero ¡ojo! ponte tus zapatos, porque ya estoy harta de frotar tus calcetines mugrientos ¡y sin ellos no te dejo ir!
- Jopé mamá, ¡es culpa de Flavia!
- Ni jo ni pé, ¡encuéntralos! Soy tu madre y punto.




- Mariquita, mariquita ayúdame, please. ¡No sé qué hacer!  Quiero ir a merendar a España, pero mi abuela no me acompaña porque se va de excursión, mi madre trabaja mucho y no me deja ir si no encuentro mis zapatos... Flavia prometió hacerme unas chanclas de esparto, pero hasta ahora no las hizo  y para colmo no sé donde metí mis zapatitos. ¡Ohhh, qué injusta es la vida!
- Vaya culebrón mi niña.  Mira, vete hasta la pradera y busca a los gatitos de la suerte, ellos sabrán cómo ayudarte.



- ¡¡Gatitos, gatitos!! ¿Sabéis donde están mis zapatitos?
- Humm creo que los he visto por la derecha – dijo el primer gatito.
- No, no, yo los he visto por la izquierda -  dijo el otro gatito.
- ¡Me estáis liando gatitos!
- Es que nuestro primo Cheshire dice que “siempre llegarás a alguna parte si caminas lo suficiente”. Toma este trébol y camina con fe que pronto los encontrarás.



Así que Sushi siguió caminando y primero encontró a una rana.
- Señora ranota, ¿por causalidad o casualidad ha visto usted mis zapatitos blancos como la nieve?
-Nooooooooo – respondió la rana de la boca grande que todo lo cuenta.



Sushi, desanimada, andaba y casi lloraba cuando alguien le avisó que Lucy, la espabilada, ¡le buscaba!
- No llores Sushi -  dijo Lucy. Hablé con mis amigas y todas quieren ayudarte con el rollo de tus zapatos.  Seguro que alguno de estos te valdrá.
- Qué bonitos son Lucy, muchas gracias.  Eres un sol.



- Pero Lucy, los zapatos de tus amigas son muy chiquitines y ¡no me entran!


- Es que a veces de tan lista, algo me despista, no me fijo en los detalles, ¡mecachis! Pero no te preocupes, encontraremos una salida, dijo Lucy.

Fue cuando el salón se iluminó con la despampanante entrada de Venus, la  hermana carioca de Sushi, con su pelo oxigenado de bote de farmacia.



- Mil perdones Sushi. Toma tus zapatitos blancos, los cogí para dar una vuelta. Aproveché y pasé por el huerto de Caperucita, nuestra vecina, y te traje brócoli y berenjenas, que sé que te encantan. ¡Oh! Mírala, Cape viene con el cestito lleno de frutas.
- Gracias, gracias y ¡arigatô! dijo Sushi secándose los lagrimones.



Sushi, no hace falta que corras tanto, dijo Caperucita. Yo formo parte del “Club de las Caperucitas por El Mundo”, y ya me enteré que la temporada de cerezas en España se acabó y que tus amigas cukis se fueron de vacaciones.
- ¡No! quería tanto ir a España, dijo Sushi.
- Venga, que te invito a un café con música y sabor muy español.




-Vaya tazas más chulas, Cape.

- ¿A que sí? Y una tiene un zapato, para celebrar el final feliz de esta historia, dijo Cape que seguía tocando “These boots are made for walking” 



Mientras, todas las moñas que se hicieron muy amigas, recontentas subían los bracitos y hacían la ola, porque ya sabemos que la felicidad es contagiosa y que quien tiene un amigo tiene un tesoro.
¡Olaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!


Y se acabó la historiaaaaaaa… y pasó por un zapatito roto y mañana les cuento otro.

O entonces,  como se dice aquí en Brasil: “Entrou por uma porta, saiu pela outra e quem quiser que conte outra.”




·          Reparto, han participado en este cuento:

Muñeca desconocida oriental de Trol - como Sushi.
Clasica muñeca geisha japonesa, traída de Japón por  una pareja de japoneses muy queridos que me quieren mucho . - como Abuelita abuelita.
Blythe China - como Mamá.
Equipo de apoyo ceramica:
"maneki-neko gatitos de la suerte japoneses y ranota souvenir.
Equipo de apoyo peluche:
Mariquita de mi sobrina y Sr. Berenjeno y Sra Brócolis promo de Carrefour.
Equipo de apoyo moño:
Kiti, Lucy, Vivinha, Nina de Estrela -  Lucia Furga, Caperucita violinista De Agostini.


·          Si quieres ver el cuento de Cuca y las cerezas:



·          Todas las fotografías fueron hechas por Flavia.





11 comentarios:

  1. Qué cuento más lindo y entretenido!
    Muchísimos personajes, dándole color.

    Pero ahora falta la segunda parte, cuando Sushisan al fin viaja!!!
    Porque el té estaría muy rico y la reunión divertidísima... pero las cerezas españolas, la pobre ni las vio!!!

    ... y a mí, ya se me antojó...


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    1. Ojalá un día Sushisan venga a comer cerezas con Cuca y sus amigas, otra muñeca siempre es bienvenida.

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    2. Que idea genial Minia Turas!! ¿y si montamos una historia con nuestras "moñicas" de los cuatro cantos del mundo y luego todas se encuentran con Cuca en España y por fin acabamos con todo los antojos??? estaria bien? ¿ que te parece? un abrazote desde Brasil

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    3. Me encanta tu idea Flavia!!!
      Siempre soy materia dispuesta para la diversión. ^_^
      Asi que cuando tu digas... espero instrucciones!

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    4. Instrucciones: Minia Turas, tienes que acercarte al Blog de Muñecas mas Famoso del mundo Mundial de Cuca. llegando allí buscate a la dependienta y dile la frase secreta "sushi quiere cerezas". Ella te dará un sobre con lo que tienes que hacer para esta misión! Atención este mensaje se auto destruyrá en 30 segundos... 30, 29, 28.. BUM!

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  2. Mi primer cuento en español ha sido publicado! Además en el Famoso Blog de Cuca!! Soy toda sonrisas y gratitud. Espero que los lectores lo disfruten tanto como el reparto moño y yo al hacerlo! Pero que sepais que el estimulo y la inspiración ha sido nutrida por este blog que sigo y me gusta tanto!!
    Gracias Anusca ;))

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    1. Gracias mil Flavia, cuando quieras publicar otro, aquí tienes mi blog a tu disposición. La historia de Sushisan te ha quedado chulísima, a mí esta pequeña japonesa me ha cautivado, tan dulce y perseverante como es. Un abrazo.

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  3. Un cuento encantador, me he encantado el detalle de los "títulos de crédito" del final con todo el reparto, buenísimo. Y qué ganas de cerezas tengo de repente...
    Besos.

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    1. Ilona, tu mensaje se había quedado debajo de otros y lo he recuperado. Siiii, los títulos de crédito son geniales, Flavia tiene mucha gracia escribiendo como puedes ver y dando importancia a sus personajes, me encanta. En pocos meses comeremos cerezas, de momento disfrutemos con la floración de esos fantásticos frutales. Un beso.

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  4. ¡Hola!
    ¡Qué legal esa historia! Creativa y secuenciada de una forma que nos rodea. Ya quiero leer la próxima.
    Amei ver a las muñecas brasileñas ahí, contigo.
    Abrazo.

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    1. Gracias por escribir Érika, el cuento salió de la imaginación de mi amiga Flavia, brasileña, para mí ha sido un honor contar son sus muñecas en mi blog. Si quieres leer el inicio de este cuento (a partir del cuál surgió la versión brasileña) es este, a ver si te gusta también. Un abrazo.
      http://misjuguetesymognas.blogspot.com/2018/07/una-tarde-entre-cerezos-aventuras-de.html

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