23 de julio de 2019

Exposición: Nancy y la moda.


“Nancy se viste de moda española” lleva por título la exposición que estuve viendo hace unos días en Zaragoza y que, si te das prisa, aún podrás ir a ver porque va a terminar el 31 de julio.







Acércate al centro comercial Aragonia de la ciudad y enseguida verás una muñeca en tamaño gigante que te dará la bienvenida invitándote a subir a la segunda planta. Allí,  con acceso libre, podrás pasar un buen rato.





Según leo, cuatro coleccionistas: Isabel Serrano, Eva Tejedor, Beatriz Ramos y Ricardo Cárdenas han prestado sus Nancys, muebles, complementos, libros, calzado, vestidos, etc para montar esta muestra que nos enseña lo bien que le sienta a nuestra querida moña la ropa de los mejores diseñadores nacionales: Roberto  Verino, Hannibal Laguna, Ailanto, Ana Locking, Juanjo Oliva, Francis Montesinos, Duyos, Ion Fiz, Devota Lomba.









Desde luego no parecen pasar los años por Nancy, ¡pero qué bien está a sus cincuenta y uno! Le queda todo de cine, se nota que nació como muñeca maniquí y así se ha quedado, detenida en el tiempo y luciendo palmito.



Solo entrar a la exposición vemos una vitrina con la  Nancys de todas las épocas señalando la evolución de la icónica moñeta. Esta de la fotografía me pareció especialmente bonita.





En el resto de la sala hay otras vitrinas y paseando entre ellas algunos visitantes, sobre todo mujeres que fueron niñas cuando nació Nancy y que ahora disfrutan hablando de ella con sus hijas,  con sus madres, con sus maridos …









Ya veis que la luz de la sala no era muy buena y las fotografías no son una maravilla.
























Como os digo, la exposición se centraba en la moda actual que luce Nancy y muchas de las muñecas eran modernas, pero también se podían ver unos poquitos modelos antiguos y gran parte del mobiliario y otros complementos que tuvo en los 70: armario, vestidor, chifonier, baúl de viaje, cama, cabás, maletas, maletines. Una delicia. El sofá no me suena de nada pero quedaba muy aparente.





















También estaba la Nancyclopedia y otra publicación relativa a la querida moña, así como los fascículos de los diseñadores editados por Planeta d’Agostini.








Me encantaron las Selenes “las amigas que vinieron de las estrellas”. Les quedaban de maravilla estas prendas, acostumbradas como estamos a verlas con muy poca variedad de vestuario.







Y voy a terminar por el principio. Cuando llegué al centro comercial, solo entrar, me topé con una tienda llamada Nice Things (Cosas bonitas) y se me fueron los ojos a ese frontal tan chulo donde hay un batiburrillo encantador de objetos, entre ellos varias muñecas. La pareja de  Nistis de arriba a la izquierda me cautivó. Se nota que ya iba con la mirada muñequil puesta, ja ja ja.



   



14 de julio de 2019

Una infancia en el Palacio de Kensington, Londres


Si estás pensando en viajar a Londres, una de las capitales más interesantes de Europa,  posiblemente el palacio de Kensington esté en tu lista de “lo que hay que ver”. Yo te invito a conocer una habitación de este palacio relacionada con la infancia y los juguetes.


La parte visitable del gran edificio está dedicada en gran medida a la  vida de la reina Victoria, cuyo reinado de 1837 a 1901 ha sido el segundo más largo del Reino Unido, solo superado por  el de su tataranieta la actual reina Isabel. La época victoriana fue un periodo muy importante para el desarrollo del país y quizá no sepas que todo empezó en esta habitación.


Victoria nació y pasó gran parte de su infancia en el lugar que hoy exhibe algunos de sus juguetes, joyas  y objetos personales, así como trajes, bustos y retratos de sus hijos. Precisamente una pintura de ella siendo niña acompañada de  su madre, de luto, preside la estancia. Su padre había muerto cuando la pequeña aún no tenía dos años y desde entonces compartió la habitación con su progenitora hasta que se casó.


Por cierto, pensaréis que estoy muy monárquica últimamente tras hablar hace poco de la reina Fabiola,  pero es que solo las clases sociales más poderosas accedían en esa época a ciertos juguetes y me parece interesante enseñaros este lugar.


Educada para ser reina contra todo pronóstico, ya que era la cuarta en la sucesión al trono, Victoria pasó una infancia muy solitaria, sin apenas contacto con otros niños y bajo una educación muy estricta. Quizá por ello se acompañó de tantas muñecas; están inventariadas ciento treinta y dos y como dato curioso,  cada una de ellas tenía nombre propio y ropajes que en algunos casos la propia niña confeccionaba con ayuda de su institutriz la baronesa Lehzen, la persona más cercana a ella durante su infancia y adolescencia.  A menudo estas moñetas estaban basadas en personajes teatrales que la princesa había visto en alguna de las escasas salidas que hacía.


Conocemos muchos aspectos sobre su vida en general y sobre sus juguetes en particular porque escribió un diario desde que era una niña que aporta detalles palaciegos de todo tipo.


Estas muñecas no se pueden ver actualmente aunque algunas se exponen en el Museo de Londres. Todas pertenecen a la Royal Collection Trust, organismo que las custodia y que las has expuesto ocasionalmente y según vemos en las fotografías se trata de las clásicas muñecas Grödnertals alemanas de madera torneada y policromada del siglo XIX. Están articuladas en los brazos y las piernas, pero también en los codos y las rodillas así que la entonces princesa pudo jugar muy bien con ellas y darles vida.


En un pasillo del palacio hay unas ventanas con cristales decorados que reproducen escenas cotidianas  y en una de ellas vemos a Victoria divirtiéndose con sus muñecas.


Volviendo a la habitación, hay algunas dollies o muñequitas que son reproducciones con parecido a las que tuvo la monarca y que se pueden coger de su baúl, así como otras reproducciones de juguetes de madera de la época que nos acercan a ese tiempo ya lejano.




No podía faltar una casa de muñecas, solo tiene dos estancias pero debió ser un excelente escenario de juego. La idea original de estas casitas no era exclusivamente el ocio, sino enseñar a las niñas su papel futuro en la vida, muy ligado al hogar. Observad que se trata de la misma miniatura que aparece en la vidriera de arriba.


Ahora fijaos en esta bonita pulsera que tiene nueve corazones de piedras semipreciosas. El esposo de la monarca, el príncipe Alberto, le regalaba uno cada vez que Victoria daba a luz a uno de sus hijos, nueve en total.


Retratos de estos niños recorren la pared a modo de árbol genealógico.


Uno de los príncipes, de nombre Arthur, posa con una muñeca. La pareja real procuró hacer una vida lo más familiar posible y se conservan  muchos objetos personales relaciones con ellos, algunos están expuestos en otras estancias del palacio.


Sí que vemos algunos bustos y la impresionante cuna que los meció.


Del armario cuelgan algunos vestidos y disfraces de estos niños.


Como veis, no se trata de un museo de juguetes ni siquiera de una exposición, pero para quienes estamos familiarizados con los juguetes antiguos es una estancia que nos hará disfrutar durante unos minutos.






Por cierto, el palacio organiza regularmente actividades para niños, en ocasiones relacionadas con los juguetes de la época victoriana. Nosotros tuvimos la suerte de escuchar las explicaciones de unos guías sobre la forma de practicar algunos juegos de mesa en el siglo XIX y de construir unas preciosas lámparas de papel.

Durante la visita al Palacio de Kensington creo que os gustará ver ropa original de la reina y del príncipe, atención a los delicados bordados del vestido de ella.





Y en algunas salas os sorprenderá ver estos maravillosos trajes hechos enteramente en papel. Una delicia.








Tras la visita, Cuca se entretuvo mucho leyendo el libro de los últimos bebés reales de Reino Unido y viendo los juguetes  y otros objetos relaciones con ellos.


Después lo abrió en la página correspondiente a la reina Victoria y quiso posar con sus propios juguetes.



Termino con un papel de pared que me encantó por su originalidad y colorido, reproduce la flor “pendientes de la reina o fucsias”, muy habitual en los jardines ingleses y que por su nombre no desmerece decorar las paredes de Kensingston Palace...


... y las orejas de Cuca Cape, siempre tan presumida, que no tardó en ponérselas a modo de pendientes para sentirse “reina por un día”.



    Todas las fotografías con el nombre de mi blog están hechas por mí. En virtud de la ley de propiedad intelectual, está prohibido usarlas sin mi consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto conmigo 😉

* Las imágenes número 4, 5 y 7 pertenecen a la Royal National Trust.

* Si deseas conocer otros juguetes y muñecos ingleses, busca Gran Bretaña en etiquetas, a la derecha.

* Otra entrada que te puede interesar es la de los cuentos de la reina Fabiola  http://misjuguetesymognas.blogspot.com/2019/06/los-cuentos-de-la-reina-fabiola.html