Pues sí, hay mascotas en mi
colección y hoy conoceréis algunas.
El mayor, el osito marrón, tiene
su edad y me parece bien simpático. Lo veo muy diferente a los ositos de
peluche actuales, tan dulces pero tan poco “osos”, algo humanizados.
Tiene un aspecto como de fiera
con el hocico estirado, la boca abierta mostrando los dientes y las patas que le permiten ponerse de pie. No le falta
carácter.
Juega con otros ositos pequeños, los
cuentos y los elefantitos. Pasan la tarde con el rompecabezas y las mariposas
que revolotean alrededor.
Un buen plan para otro día lluvioso. Por suerte pronto saldrá de nuevo el sol ¡qué ganas!
No
conozco nada sobre el origen de mi osito ¿alguna idea?
¿Quieres
comentarme algo? Estaré encantada de leerte, puedes hacerlo abajo. Aclaraciones,
aportaciones y preguntas son bienvenidas.
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fotografías de esta entrada están hechas por mí. En virtud de la ley
de la propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin su consentimiento.
Si las necesitas, ponte en contacto con ella a través de este blog,
gracias 😉

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