15 de julio de 2016

Una pareja de Teddy Bears

En ninguna colección de juguetes  pueden faltar unos osos de peluche como los que traigo hoy, perfectos  compañeros de infancia. Desconozco la fecha en que pudieron fabricarse y, por el momento y de manera provisional, los ubico en los años 50, esperando tener otros datos para fecharlos con mayor exactitud.
Siempre me ha gustado la versatilidad de estos animalillos que según les pongas cualquier detalle como  una flor o un lazo al cuello adquieren personalidad propia. Estos ositos ingleses parecen una pareja que lleva muchos años llevándose bien y me produce ternura verlos juntos, con las señales del paso del tiempo visibles  en su pelo desgastado. 




7 de mayo de 2016

El mobiliario de mi Sindy falsa

Ya os he contado que tengo  pocas muñecas maniquíes: Sindy es una de ellas y es una copia sesentera fabricada en Hong Kong a finales de los 60, imitando a la famosísima muñeca nacida en Gran Bretaña en 1963. Las primeras se hicieron aquí en Europa, pero durante los años 1966 y 1967 la producción se trasladó a la entonces colonia asiática donde se manufacturaban todo tipo de artículos  y la mía debió hacerse en este momento, como copia de esa original que Pedigree estaba haciendo en la colonia.  Con cabeza de goma  decolorada, cabello injertado y rasgos pintados, se articula por el cuello, brazos (de un vinilo blando) y piernas, que como el tronco es de plástico inflado  de poca calidad. Va marcada en la espalda “Hong Kong” .

Por azar encontré la caja de muebles en un mercadillo. Dentro llevaba desmontadas una larga mesa de comedor y cuatro sillas  fabricadas también por  Pedigree.  Me fijé en que una de las tres Sindies llevaba un vestidito que yo tenía por casa y no sabía a quién pertenecía. Asi que he juntado aquí a todos: muñeca, vestido y mesa con sillas, y les he hecho unas fotos. A ver si me hago con otras dos chicas y completo la escena del comedor porque me parece una de las maniquíes con la cara más simpática. ¡Good bye!







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Mily de Gégé, muñeca maniquí francesa



Estoy muy poco familiarizada con las muñecas de tipo maniquí, en general no me llaman la atención pero hay algunas que han llegado a mis manos y me han parecido bonitas: Mily es una de ellas.

Aunque la existencia de los maniquíes a pequeña escala viene de muy lejos (ya en el siglo XIX  las modistas se servían de ellos  para enseñar a las clientas adultas  sus modelos en miniatura y que las señoras eligieran qué vestido querían que les cosieran,  por tanto estas muñequitas se utilizaban solo como perchas, no eran un juguete), fue el nacimiento de Barbie y su fulgurante éxito el responsable de que aparecieran otras muñecas similares en muchos países.

Mily nació en 1963 para ser la primera rival francesa de su homóloga norteamericana y como ella  contaba con un novio, Jacky  y una hermanita, Baby, además de un variadísimo vestuario y complementos de buena calidad. La fabricó Gégé -  una de las más importantes compañías  de juguetes y muñecas de Francia – hasta 1979.    Con cabeza de goma  y rasgos pintados, destaca su abundante cabellera que puede encontrarse en varios tonos. Va marcada por Gégé en la nuca y la cadera. Se articula por la cabeza, los brazos (unidos por gomas), la cintura  que además pivota, y las piernas. El cuerpo es de tipo vinilo destacando la cintura estrecha y el pecho marcado. Desde luego es toda una maniquí, bien estilizada.

Mi Mily lleva el vestido   y ropa interior original, pero los zapatos son de préstamo porque no aparecen los suyos … ¿dónde andarán?











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28 de abril de 2016

Little Red Riding Hood de Dianna Effner


Conforme este blog vaya creciendo, veréis que mi afición a las Caperucitas es realmente grande. Me gusta  mucho el cuento, las innumerables versiones que existen tanto antiguas como modernas y por supuesto me encantan los juguetes y muñecas que se han creado a partir de él.  La que os presento hoy es una preciosa muñequita  de la diseñadora norteamericana Dianna Effner. Os invito a buscar sus trabajos en internet, son de un realismo y una belleza poco comunes. Creo que actualmente  ya no las produce, aunque se pueden encontrar en el mercado tanto las de porcelana como las de vinilo. Entre las primeras hay algunas económicas, como mi Caperucita, pero si estáis interesados veréis que algunas son prohibitivas.

Pertenece a una colección de muñecas de cuentos  de los hermanos Grimm que  fabricó   la empresa Edwin M. Knowles, también norteamericana. “Heroines from the Fairy Tale Forests of the Brothers Grimm” es el nombre de esta serie limitada cuyo molde fue destruido en 1989.  Aunque en España no es fácil encontrarla, sí lo es en otros países como USA o Reino Unido. Podemos ver el nombre de Dianna Effner  y su  numeración en la nuca y también va marcada  por el fabricante en una pierna.

Esta Little Red Riding Hood tiene la cabeza, el pectoral, los antebrazos y las piernas hechas en porcelana, siendo el resto del cuerpo de tela. Peluca sintética y ojos fijos de margarita. Vestuario muy completo incluyendo su inseparable cesta y una magnífica capa con caperuza que además de darle nombre le otorga una gran elegancia. Mide 35 cms y adopta muchas posturas por lo que es ideal para ser fotografiada.  Lo que más me llama la atención es la dulzura de su expresión, a la vez que la sorpresa que transmite su mirada. El lobo debía andar cerca.







En Todo Colección hay a la venta otra versión de mi muñeca, más moderna, con mucho más detalles y  en otro material.  Una preciosidad.


Made in China


Hoy en día es muy fácil encontrar muñecas modernas hechas en China  que por su bajo precio (aunque casi siempre   peor calidad)  han acabado con gran parte de nuestra industria muñequera al haber invadido el mercado del juguete. Las  que enseño hoy también fueron fabricadas allí pero su destino no era la exportación, sino ser   vendidas a los turistas que visitaban el país, de hecho las compré en tres paises distintos.

Las de los extremos están hechas en plástico duro aunque las manos son de goma. Con 26,5 cms de altura, están articuladas en cabeza, brazos, manos y piernas.  Su ropa es tradicional pero a la vez   moderna  y me llama la atención lo bonito que es su calzado. El  cabello es de mala calidad y no van marcadas.













La pequeña es de un tipo de composición que no conocía.  Solo mide 21 cms de altura y su rostro es muy dulce. Va vestida con más detalle que las anteriores quizá representando alguna región china  y en general se ve una muñequita sencilla pero   de mejor calidad.
Este tipo de muñecas no suelen ser  apreciadas por los coleccionistas pero yo las encuentro bonitas y con su reducido  tamaño se han ido haciendo  un hueco en mi colección.








3 de marzo de 2016

Margarita, la muñeca que nadie quería

Hace ya unos años tuve la oportunidad de rebuscar en el trastero de una vieja juguetería. Era un espacio muy pequeño, en el que además de juguetes y algunas muñecas había otros objetos diversos de perfumería y mercería. Antes de mi habían pasado otras personas -  de hecho fue un buen amigo coleccionista el que hizo que pudiera subir -  así que eran pocas las muñecas que quedaban. Una que me llamó mucho la atención y me traje a casa es la que os presento hoy, Margarita.  Imagino que como  su estado no era el óptimo, nadie la quiso.




Esta muñeca de caucho estaba dentro de su colorida caja original que lleva pegada una  etiqueta  gracias a la cual  pude saber que  la fabricó  Francisca  Sorrón y Zabala en Barcelona. Buscando por internet me encuentro con que esta empresaria tuvo  a su nombre muchas patentes en los años 40 y 50. Me asombra y alegra conocer algo de esta señora, porque desgraciadamente en aquella época muy pocos negocios estaban a nombre de una mujer en nuestro país. En algún momento se debió asociar con otra empresa, Duarry, que también se dedicaba a la fabricación de objetos diversos de goma y caucho, además de juguetes y muñecas. Como este material tiene un mal envejecimiento,  pocas muñecas han llegado hasta hoy y la mía es una de ellas. Aunque  esté estropeada a mi me gusta mucho.


Encontrar una muñeca con su etiqueta grapada es una suerte







Margarita tiene los ojos y la  boca pintados y su expresión  inmediatamente me recordó a las famosas figuritas de porcelana Hummel  fabricadas por Goebel  y basadas en los dibujos de niños bávaros que hizo una monja alemana, Maria Inocencia Hummel. Con posterioridad a estas  figurillas de los años 30, que todavía se hacen, se fabricaron muñecos en Alemania y también en USA. En España vemos que también.  La que os enseño mide  32 cms pero en una publicidad de 1953-54 hay otra de 42 cms con un precio altísimo para la época, 475 pesetas. Creo que venderían muy pocas.




Aunque el post me ha salido muy largo y voy a poner muchas fotografías, creo que vale la pena hablar de estas marcas que son muy poco conocidas pero forman parte de la industria muñequera española


 Anuncio en una revista española, 1953


 Publicida alemana de los muñecos Hummel Goebel



Figurilla alemana de Hummel

8 de febrero de 2016

Con Cuca empezó todo

Aunque llevaba muchos años coleccionando juguetes y comprando también algunas muñecas, poca atención prestaba a estas últimas. Pero en 2010 encontré a esta chiquitina en un  mercadillo. No estaba  buscando  ninguna  muñeca  pero  por  alguna  razón la saqué del montón  de  trastos  que había en el suelo. Me encantó su carita  tan dulce y a la vez picarona que se adivinaba tras la suciedad que la cubría. Y  sobretodo la vi muy parecida a un bebé precioso de mi familia. El precio era irrisorio ¿cómo iba a  dejarla?  Y a casa se vino. 
De ella no sabía nada pero pronto la encontré. No va marcada por FAMOSA, algo muy infrecuente en esta empresa, aunque ya aparece en el catálogo de 1970. Mide 22 cms de altura, sin embargo he observado en otras Cucas que hay pequeñas variaciones de tamaño porque las piernas no son iguales de altas. Y de hecho los pies tampoco son iguales en todas, por lo que los zapatos de una no sirven siempre a sus compañeras. Las que tienen las piernas más largas son de un material plástico  más blando que las que las tienen más cortas. Desconozco la razón. (Tras escribir este post, una coleccionista muy amable cuyo comentario está abajo me explicó que se debe a la degradación del plástico, tal como ocurre con Nancy y otras muñecas. Gracias).
El pelo es injertado, generalmente rubio en liso largo (que se peina en dos coletas), liso corto (quizá versión chico) y rizado corto como en este caso. Pero he visto uno castaño con pelo corto regional  y otra morena de pelo largo y rizado,  esta última en el Museo de Muñecas de Onil, quizá un prototipo que no se comercializó. Desde luego son poco frecuentes estas excepciones  y espero tener alguna más adelante.
Con Cuca empezó todo porque a partir de entonces surgió en mi  un mayor  interés por el mundo de las muñecas y comencé a ordenar las que ya tenía, estudiarlas, investigar su origen, etc. En fin, que entré en este mundo.
Os muestro a la primera:






Aqui se ve la diferencia de tamaño de los pies de dos Cucas:






Y esta es la Cuca morena del Museo de la Muñeca de Onil: