28 de abril de 2017

Mallorquina de Muñecas Pagés (o Muñecos Matarín)

De la casa Pagés hay muy poco publicado y espero que un día podamos leer un estudio completo de esta firma madrileña que produjo principalmente muñecas de tela o trapo de gran calidad, belleza, elegancia, innovación, originalidad, colorido y excelente diseño.



Creada hacia 1918 por Gonzalo Pagés fue competencia de la también madrileña Florido con cuyas primeras muñecas se confunden a menudo.  Se mantuvo en activo hasta finales de los años 40 aunque en los últimos años posiblemente sin el señor Pagés que siguió en el mundo del juguete como director artístico en otra compañía,  Muñecos Matarín (que estuvo en activo, al menos, hasta 1944).

La mallorquina que os presento hoy es una muñeca elegante, quizá un tanto altiva pero encantadora y pertenece a  una serie muy conocida y característica de Pagés  porque el mohín serio de su boca es reconocible a distancia. Mide 24 cms y está articulada en la cabeza, los brazos y las piernas. Sus rasgos están pintados y el cabello es de mohair. Lleva un vestuario completo de confección sencilla que incluye unos pendientes de simples cuentas de cristal, las mismas que sirven como botones en las mangas. En algún momento perdió los zapatos (tengo varias muñecas a las que voy a empezar a llamar Cenicienta por su facilidad para andar descalzas). Su calidad en general es mucho menor que otras Pagés anteriores que estaban más cercanas en este sentido a las Lenci (el espejo donde muchas firmas de muñecas se miraban). Guardan cierto parecido  aunque las italianas son de fieltro y estas Pagés de trapo, entre otras diferencias. Casi todas la de esta serie fueron fabricadas con trajes regionales españoles, unas pocas con ropa de calle. Hay también chicos (a veces formando "pareja regional") y en algunos casos se trata de muñecas dobles o reversibles (topsy turvy) que por un lado eran, p.e. sevillanas, y por el otro, p.e .canarias. Se vendían principalmente a los turistas como souvenirs decorativos y se encuentran en portales de venta de coleccionismo de otros países.






Buscando más información para esta entrada he encontrado en Pinterest otra mallorquina muy parecida a la mía con una etiqueta de Pagés – Matarín  y surge la duda ¿esta muñeca la creó Muñecas Pagés o fue hecha posteriormente por Muñecos Matarín bajo la dirección artística del señor Gonzalo Pagés? Me inclino por lo segundo. Lo dicho, a ver si alguien estudia esta firma que me encantará aprender y disfrutar más con estas preciosas moñas.



Para terminar he puesto a mi mallorquina  cara a la pared con otra de la misma serie que presentaré más adelante. No, no están castigadas, pobrecitas, pero así se ven desde otro punto de vista.



(Algunos de los datos los he extraído del libro “Muñecas Florido 1917-1975” de Carmen López de Lerma Baños, recomendable). 



26 de abril de 2017

Dos muñecas japonesas Itchimatsu

Coleccionar juguetes antiguos es como tirar de un hilo interminable. Cuando llega a tus manos una pieza curiosa (en este caso una muñeca moderna  de vinilo vestida con kimono que apareció hace unos años) empiezas a investigar y descubres un montón de datos que desconocías de esta clase de muñecos tradicionales japoneses. Leo en wikipedia que su origen se desconoce pero se sabe que fue a partir del siglo XVIII cuando adquirieron su nombre tomado de un actor de kabuki, un estilo teatral. Inicialmente solo se llamaba Itchimatsu a los muñecos que representaban a hombres adultos (casi siempre de pie), pero después pasaron a llamar así a los que representan a bebés (a veces echados boca abajo con la cabeza levantada) o niños (que a menudo van en parejas y suelen estar sentados).  Con el paso de los años se convirtieron en objetos de recuerdo para los turistas e imagino que se redujo su tamaño para que cupieran en cualquier equipaje. Así debieron viajar mis dos muñecas, pues por la longitud de su pelo deben ser chicas.



En esas estaba cuando apareció mi segunda Itchimatsu, esta vez más antigua: se trata de una pequeña de cartón piedra articulada, unida con gomas y terminada en un estuco algo diferente al que conozco. El cabello es artificial, unas flores rodean un recogido alto y va vestida con un alegre kimono que antes eran de seda.  Sus ojos son de cristal, la cabeza es de composición y está lacada; estos muñecos en su versión antigua se hacían con gofun, una laca especial entre cuyos ingredientes estaba el polvo de conchas marinas. Va vestida a la  manera tradicional y su kimono es más bonito, colorido y elaborado que la anterior. No lleva ningún tipo de marca a diferencia de la moderna que sí lo está en varios lugares, incluida la ingle (añado una fotografía porque me parece poco habitual).




También pongo algunas imágenes antiguas tomadas de pinterest de niñas japonesas con sus itchimatsus y aunque tienen poca resolución veréis qué belleza hay tanto en la ropa como en los maquillajes y los peinados de las orgullosas propietarias y de  las propias muñecas. 




20 de abril de 2017

Muñeca Lenci de Cerdeña

Otra pequeña Lenci que es además una muñeca muy  viajera: creada en Italia, viajó hasta Sudamérica quién sabe hace cuántos años  y finalmente acabó en mi colección, donde llegó en el estado que podéis ver en las fotografías inferiores. Tan sucia estaba y con la ropa interior tan deteriorada que necesitó de muchos mimos, pero vuelve a lucir con esa armonía, calidad,  belleza y colorido que tienen todas las LENCI (siglas de la frase en latín Ludus Est Noster Constanter Industria, osea, el juego es nuestro constante trabajo). Fabricada enteramente en fieltro lleva una etiqueta con el nombre de la isla italiana de Cerdeña y viste el traje tradicional sardo dentro de una serie de muñecas regionales.


La casa fue registrada en 1922  en Italia por Enrico y Elena Scavini y dos años después en Inglaterra y Estados Unidos, lo que da una idea de la rápida difusión y el gran éxito  que tuvieron estas fantásticas muñecas.  Basadas en las esculturas y pinturas del movimiento Art Decó, sus vestidos son un derroche de imaginación y buen gusto. La variedad es enorme y desgraciadamente su precio muy alto, ya me gustaría a mí tener algunas más porque las encuentro realmente hermosas.










31 de marzo de 2017

Cocinilla y cacharritos de JYESA

Tengo debilidad por las cocinas y los cacharritos, un juguete muy clásico que gustaba antes y gusta ahora a los niños, aunque haya sufrido una importante transformación.
El blíster que presento hoy es de JYESA, Juguetes y Estuches Sociedad Anónima, una empresa de Ibi (Alicante) que leo fue fundada en 1925, aunque se dedicaba al principio a fabricar diversos productos y no fue hasta después de la guerra civil cuando hizo exclusivamente juguetes, como rezaba su nombre. Y vaya si lo hizo: de sus naves salieron una amplísima variedad, desde vehículos de todo tipo (barcos, aviones, trenes, coches, motos, de bomberos, espaciales, etc), hasta huchas, payasos musicales, electrodomésticos, animales, armas, juegos de playa, tragaperras, baterías de cocina, cocinitas y muchos más.  Simplemente echando un vistazo en internet podéis ver centenares de referencias que hacen las delicias de los coleccionistas. Tengo varios juguetillos de esta casa que espero ir mostrando, unos son de hojalata (los primeros) y otros de plástico.
A finales de los años 80 aún existía JYESA y debió cerrar poco después dejando un fantástico legado en la historia del juguete español, como lo hicieran también Payá y Rico entre otras empresas de Ibi que se dedicaban a este sector industrial.


Mi cocinilla de hojalata apareció en su caja de cartón original, sin tapa y en mal estado (qué manía de perderlas). Pese no haber sido nunca jugada sin duda estuvo mal almacenada y la humedad hizo mella. La limpié todo lo que pude y mejoró un poco, representando las sencillas cocinas “de mesa” donde nuestras abuelas hacían la comida. Podéis verla arriba, junto a la muñeca.


No sabía cuándo datarla  pero una fantástica fotografía del escaparate de un SEPU de Zaragoza vino a ayudarme, es de los 50. ¡Buen provecho!


28 de marzo de 2017

"Ojos de gato", otra mulata de Bella

Otro bonito ejemplar sin identificar de la prolífica marca francesa. En este caso es una mulata de 26 cms que mantiene el cuerpo musculado característico de muchas moñas de esta casa que contrasta con la finura de los rasgos de su cara. Destacan sus preciosos ojos verdes rasgados, más propios de una muñeca oriental que de una mulata; sus pestañas, sus largas cejas y sus pequeñas y delicadas nariz y boca. Algunos coleccionistas la llaman “ojos de gato” y también “cuello de jirafa”, pues no hay más que ver lo desproporcionado que lo tiene.
Va marcada en la espalda. Cabeza de goma, pelo injertado de no muy buena calidad, así como el plástico del cuerpo que tampoco es de un buen material. Ni la ropa ni el calzado es original pero una amiga me la vistió así de guapa.
Me parece muy dulce con ese mohín de niña enfadada. 



11 de marzo de 2017

Muguette, la poupée nº 5 de Bella

La dulce Muguette es una de las muñecas más queridas por los coleccionistas, quizá por su pequeño tamaño de solo 25 cms, sus  facciones delicadas (ojos durmientes, pestañas largas, nariz chiquita, boca bien perfilada) y los bonitos vestidos con que se presentaba al mercado entre 1954 y 1960. Pero tiene una frente demasiado ancha y es una muñeca seria,  característica común en las Bellas. Sus extremidades son muy musculosas  y sus piernas están más separadas de lo habitual; incluso  con estos “defectos”  a todos nos gusta.



Lleva siempre el mismo zapato de goma blanco marcado en la suela con que también se calzaban casi todas las moñas de esta compañía francesa y además va marcada en la espalda. Como era habitual  la casa Bella no ponía nombre a sus creaciones y esta se conocía  como la número 5, pero muy pronto fue “bautizada” como Muguette y así se quedó  como se ve en este anuncio de una revista francesa.



La peluca suele estar peinada en coletas o en trenzas y aparece en varios tonos;  rubio, cobrizo, castaño y castaño muy oscuro. También encontramos Muguettes negritas, menos habituales. En cuanto a sus vestidos suele llevarlos ajustados al cuerpo y con falda de  vuelo. He visto alguna en versión Caperucita, muy bonita y también difícil de encontrar.  Fabricada en rhodoid y en algunos casos en rhodoid y alkatene, fue rápidamente imitada en España, desconozco si con licencia o sin ella, pero tanto Susi como Linda Pirula de Muñecas El Alba son calcadas a la francesita, así como Mariolin de ICSA  y Bombón de Florido. Incluso Ramón Inglés hizo una muñeca  de porcelana con bastante parecido. Mi linda Muguette lleva zapatos de origen y vestido de reposición que fue hecho con una tela con cierta solera  siguiendo un modelo habitual en esta poupée.




Algunos de los datos los he sacado de la página francesa infopoupees.com 



8 de marzo de 2017

Famosita de FAMOSA

Para quienes estudiamos y coleccionamos muñecas españolas, FAMOSA es una marca imprescindible y sus diferentes logotipos nos ayudan a datar las fechas en que tal o cuál muñeca salió al mercado. La pequeña niña aparece como logo marcando muñecas en 1963 y solo un año antes se había creado Famosita como objeto- muñeca publicitario para regalar en la Feria del Juguete de Valencia a los clientes. Era de mediano tamaño, 28 cms y tenía un cuerpo y un rostro en politeno muy diferente al de otras moñas que se vendían con éxito por parte de esta firma comercial.  Pero sorprendentemente tuvo una gran demanda que hizo que se pasara de regalarlas a venderlas ataviadas con diferentes trajes regionales. Como logo se mantuvo durante unos años y en el imaginario colectivo quedó como distintivo “la muñequita de FAMOSA” y tal fue su importancia que aún hoy en día se puede ver en la fachada de la fábrica de Onil (Alicante) que fotografié hace unos años.



En 1982 se cumplieron 25 años desde el nacimiento de esta Fábrica de Muñecas Agrupadas de Onil, Sociedad Anónima y Famosita volvió a ser producida con algunas pequeñas diferencias respecto a su predecesora. Ahora su cabello estaba implantado (antes era peluca) y sus brazos y cabeza eran de vinilo, aunque su cuerpo seguía siendo de politeno. Además creció un centímetro para llegar a los 29 y se presentó con un modelo único, un vestido rosa con su nombre.

Una coleccionista zaragozana muy simpática, Inés, fue quien me facilitó mi Famosita. Da gusto conocer a gente tan maja en este mundillo de las moñas. Y el libro que acompaña a mi muñeca y que también fue un regalo promocional  de FAMOSA vino gracias a un amigo tras muchos intentos por mi parte de conseguirlo. En su portada vemos a Famosita como logo. Os dejo con ella.


(Este año FAMOSA cumple 60 años, ahí es nada. ¿Habrá una muñeca especial para conmemorar este aniversario?)