18 de abril de 2020

Con tiempo para la costura


Para la costura y para muchas otras cosas porque de lo que disponemos ahora es de tiempo, ese bien que tantas veces hemos anhelado tener pero no de esta manera.


No aporto nada nuevo, la situación es seria, muy especialmente para miles de familias que están pasando por algo inimaginable hace tan solo unas semanas. El resto de la población sabemos que debemos quedarnos en casa ¿y qué hacer para sentirnos lo mejor posible? Pues, por ejemplo, retomar aficiones. Hablando con varias compañeras coleccionistas, la costura sale en las conversaciones y amablemente me han enviado fotografías para mostrar a qué se están dedicando.




Hay quien, como Paquita, está haciendo miniaturas. Fijaos con qué delicadeza crea estos pequeños objetos llenos de encanto. La cuna me tiene enamorada y qué puedo decir de la tienda infantil con tantos detalles, un trabajo que hizo hace varios años y del que se siente orgullosa, no me extraña, es que le quedó de maravilla.


También les quedan muy bien los pijamas a estos cuatro muñecos que se sienten muy cómodos con ellos, incluso una muñequita se ha puesto la bata porque refrescaba. Aunque los expertos recomiendan llevar las prendas de dormir solamente el tiempo que pasamos en la cama, es tentador cuando son tan bonitos como estos. 
Veréis que los nombres de las propietarias y costureras están en cada imagen. 

Ángela de LEB y un muñequito inglés.

 Petitcollin francés

 Tortuga alemán


Veo que le acaban de terminar el faldón a este guapo bebé de porcelana Heubach Köppelsdorf 320/0 y nos saluda con la mano, se le ve contento.


Lo de aprender a coser suele comenzar en la infancia y muchas niñas como Julia (y seguro que algunos niños también) están haciendo ropa a sus moñas.  Otros pequeños comienzan a dar sus primeras puntadas, ánimo, cada día saldrá mejor.




Y casi todos hacen dibujos y manualidades para ellos mismos y sus familias y también para dar apoyo y ánimo a quienes se la están jugando. Bien hecho, Aroa.




El personal médico es el que está a la cabeza de ese gran colectivo tras el que hay miles de personas en multitud de actividades y servicios que merecen nuestro respeto y aplauso.  Este equipo de enfermeras tan majicas los simbolizan.






Pregunta ¿en cuántas casas se están cosiendo mascarillas? Si nos lo dicen hace dos meses no nos lo creemos, ahora se están invirtiendo  muchas horas en hacerlas. Estas nos las ha regalado una persona muy querida. 


Ni me imagino cuántas horas le llevaron a Lourdes coser los vestidos de estas tres maravillosas muñecas, son una Armand Marseille, una Kestner y una Jumeau, ahí es nada. Ella me recuerda que los hizo con el apoyo de nuestra profesora, Teresa Benedicto de quien podéis saber más pinchando  aqui






Ahora Lourdes está con otras labores, el bolillo, aquí podemos ver cómo va el proceso. Cómo me gusta el sonido de los bolillos al chocar uno con otro, parece música.


¿Quién no está haciendo una limpieza general de armarios? Puede servir para encontrar telas o prendas de ropa que ya no lleva nadie en la familia y que se pueden reutilizar para otros usos, como hacer vestidos de moñas. Tanto Teresín como el terracota y la Unis France con abrigo son ejemplos de lo que estamos haciendo, reaprovechar materiales, valorar y ser más conscientes de lo que tenemos. Y por supuesto no hablo solo de la parte material, siempre es la menos importante.






Me quiero quedar con la parte positiva, vamos a aprender muchas cosas buenas.  Seguir jugando y  sobre todo cuidaros.


* Todas las compañeras coleccionistas que aparecen aquí tenemos un paraguas común, la maestra muñequera Teresa Benedicto de Zaragoza.

* Si os apetece ver más muñecas de estas coleccionistas lo podrás hacer pinchando justo aquí
Y también aquí

Todas las fotografías están hechas por Paquita, Ana Urroz, Ana Latorre, Tere, Mari, Julia, Aroa, Chelo, Lourdes y por mi. En virtud de la ley de propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin nuestro consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto conmigo  😉



11 de abril de 2020

Niños y monas de Pascua

Me pregunto si pasa lo mismo en otras casas. Aquí cuando entra chocolate siempre hay follón, no os digo nada si es Pascua y tenemos mona de chocolate ¡es la revolución!



La cosa no se nota al principio, los pequeños aparecen de uno en uno, silenciosos, tímidos, formales pero de pronto hay montones de chiquines revoloteando … a ver si cae algo.



Me proponen ¿no quieres hacernos unas fotografías? Será algo bonito y original. Vale, pienso yo, poneros aquí y aquí con los huevos de chocolate.


Pero … ¿no sería mejor que les quitaras su papel brillante?
Pues sí, vamos a hacerlo y a seguir tomando fotos.




¿Y no has pensado abrirlos para hacer otra escena? Espera, que me meto dentro como si fuera un pollito. Ah, pues es buena idea. Vamos allá.



Y así me van enredando y enredando, que si las flores, que si los huevos de verdad y para cuando me doy cuenta ya no queda chocolate, ja ja ja, son tremendos, con esa carita de buenos siempre me acaban liando. Lo cierto es que es difícil resistirse al chocolate.



Dejo a un lado a estos pequeños muñecos cerámicos hechos en Japón hacia los años 40 (parecen terracotas pero no lo son) y vamos a la historia de esta costumbre: la Mona de Pascua simboliza el final de la Cuaresma, período caracterizado por algunas abstinencias, entre ellas la gastronómica. Acabada la Semana Santa se volvía a la vida normal y comer torta con huevos – en distintas variantes – era una buena forma de romper con ese período de sacrificio.



En muchas regiones del Mediterráneo era tradicional consumir esos dulces que han ido evolucionando, de hecho cada vez se relaciona más la mona con el huevo de chocolate porque loschiquillos lo adoran, pero en algunas casas, incluida la mía, los huevos “reales” se comen de formas muy imaginativas durante estos días. Al año que viene espero enseñaros cómo lo hacemos.



Volviendo a las antiguas monas, viene de viejo que los padrinos regalaran a sus ahijados en estas fechas una torta de pan con huevos, posteriormente pasaron a ser de bizcocho y ahora es chocolate lo que los niños demandan  así que les entrega una casita, un personaje infantil, una gallina, un huevo de cacao dulce u otra figura.



Dado que este año todo es diferente y no he podido regalar la Mona de Pascua a mi querida ahijada, esta entrada está dedicada a ella, a mi madrina y a todos los pequeños que están en sus casas.

Buena Pascua a todos y paciencia.


Todas las fotografías con el nombre de mi blog están hechas por mí. En virtud de la ley de propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin mi consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto conmigo  😉


5 de abril de 2020

Domingo de Ramos y de Palmas


Ha llegado una de las fechas más queridas por los niños, el Domingo de Ramos que además es para muchos el inicio de las vacaciones de Semana Santa. Este año lo estamos viviendo de una forma bastante diferente, desde nuestras casas.


¿Y qué vamos a hacer, no celebrarlo? Pues por los mensajes e imágenes que voy recibiendo de la familia y de los amigos cada uno lo está haciendo a su manera, pero procurando hacer de este un día especial.


Muchos niños han tenido sus ramitas de olivo, de laurel o su palma, todas decoradas con dulces y rosquillas, claro, cómo no va a gustarles esta fiesta.


Las muñecas no han sido menos y también se han puesto sus mejores vestidos, incluso algunas están de estreno. Los lucen en las terrazas, los balcones o las ventanas y miran lo que pasa en la calle. Poca cosa, por cierto, pero siempre hay algo. Estas tres chicas tan bonitas son de Ana Latorre y desde Zaragoza nos saludan.


Llegan las de Tere que al principio de la sesión fotográfica eran solo cuatro. Posan ante la Torre del Reloj de Ayerbe (Huesca), el lugar habitual donde generaciones de niños se han hecho, en mañanas como la de hoy, fotografías para el recuerdo.


Ya veis que el grupo ha aumentado, es que a estas moñetas les encanta posar y sea en casa con la torre pintada o en la calle, no pierden ocasión de hacerlo. Algunas llevan ramitas de olivo, creo que los caramelos se los han comido ya, no se ve ninguno. Qué grupo tan majete.


Atención, que llegan tres Chelitos muy sonrientes. Vienen pisando fuerte desde la catedral de Huesca, bueno, es un decir porque también se trata de un óleo, pero van contentas de poder disfrutar de la procesión virtual, es una tradición que les gusta tanto...


Se une al grupo la dinámica Mariló que  rápidamente entabla conversación con sus amigas.




Es el turno de las mías que se las han tenido que ingeniar para hacerse rápidamente unas palmas y llenarlas de caramelitos.



A Cuca Cape de FAMOSA le acompaña una muñequita alemana de la marca Goebel con un vestido amarillo, ¿te acuerdo que vimos dos muñecos de esta casa? si te apetece hacerlo de nuevo pincha AQUÍ


La  otra es de EEUU, una Herman & Pecker prima de Cuca de la que puedes saber más pinchando justo aqui y aún conocerás a otra de sus primas americanas si pinchas aqui.



Os enseño cómo hemos hecho los caramelitos esta mañana, como no teníamos de azúcar, con unos garbanzos y un poco de papel de seda hemos improvisado estos. Buen provecho, no comáis mucho dulce.



Todas las fotografías están hechas por Ana Urroz, Ana Latorre, Tere Lafuente y por mi. En virtud de la ley de propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin nuestro consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto conmigo  😉





2 de abril de 2020

La princesa y el guisante de Andersen


Hoy celebramos el aniversario del escritor danés Hans Christian Andersen, uno de los grandes de la literatura para niños de todos los tiempos, y escribo sobre él por este motivo y también por su relación con un regalo de cumpleaños que recibimos hace unos meses. Pero hay algo más que celebrar hoy, es el Día del Libro Infantil que se instauró en esta fecha debido, precisamente, al cumpleaños de Andersen. Esta entrada será mi pequeño homenaje al mundo literario de los más pequeños.



El señor Andersen cumpliría hoy doscientos quince años pero no parece que haya corrido el tiempo por sus cuentos que siguen siendo queridos. Más de doscientos escribió, algunos tan conocidos como El patito feo, La pequeña cerillera,  La sirenita, El traje nuevo del emperador, Pulgarcita, El soldadito de plomo, El ruiseñor, Las zapatillas rojas, La reina de las nieves y La princesa y el guisante.



Precisamente la famosa princesa que era incapaz de pegar ojo en toda la noche por un guisante que había bajo su pila de colchones, demostrando tener verdadera sangre azul y una piel extremadamente delicada, dio pie a que nuestra tía Tere cosiera estas dulces ratoncitas con sus camas completas, guisante incluido. Qué regalo más bonito.





Como siempre, las cosas hechas a mano y con tanto cariño son las que más nos gustan. Gracias, gracias, gracias, nos encantan.



Repasemos la biografía del escritor. Nació en Odense el 2 de abril de 1805 en una familia muy pobre, hecho que le marcó de por vida. Se inspiró en su madre para escribir La pequeña cerillera, cuento cargado de tristeza. Su padre era zapatero y murió muy joven, haciendo que el pequeño Andersen abandonara la escuela. Aun así años después consiguió formarse porque amaba el teatro, la novela, la poesía. Quiso ser actor, con no demasiado éxito, escribió obras en diferentes géneros literarios y fue en el infantil donde alcanzó mucho reconocimiento. Algunos de sus cuentos recogen antiguas leyendas nórdicas pero la mayoría nacieron de su pluma y en muchos casos están basados en sus propias experiencias vitales. En estos textos se aprecia la gran imaginación, sensibilidad y humor que le caracterizaban, aunque tampoco le faltaron penalidades como hemos visto.


Hans Christian Andersen en 1869

Imagen de Thora Hallager, Museo de Odense


Digo que triunfó en la literatura infantil pero también se le recuerda por sus libros de viajes. Preparando este texto he sabido que estuvo en varios países europeos, entre otros en el nuestro guardando un especial recuerdo de algunas ciudades. También se acuerdan de él con afecto en Málaga donde le dedicaron una escultura. Su obra 
En España se publicó en 1862 y la apunto en mi lista de libros pendientes.


Como en casa nos gusta mucho leer os pongo algunas fotografías con los libros de La princesa y el guisante que tengo más a mano.








De Todo Colección son estas dos portadas de cuentencitos  y el secante de Pelikan, cada uno con una versión distinta pero con el mismo final feliz que caracteriza a los cuentos de hadas. Que sea también feliz  vuestra lectura.







 

Todas las fotografías con el nombre de mi blog están hechas por mi. En virtud de la ley de propiedad intelectual está prohibido utilizarlas sin mi consentimiento. Si las necesitas, ponte en contacto conmigo  😉

* Si quieres ver más cuentos, pincha en etiquetas la palabra CUENTOS y aparecerán varios.

* El resto de las imágenes son del Museo de Andersen en Odense y de Todo Colección.